Hemos preparado El Ático de Panes con la misma atención y cuidado que dedicaríamos a nuestra propia casa. Desde el mobiliario hasta los pequeños detalles del día a día, cada elemento ha sido elegido con un objetivo muy sencillo: que os sintáis cómodos desde el primer momento y podáis disfrutar de una estancia sin preocupaciones.
Queríamos crear algo más que un alojamiento. Un lugar al que apetezca volver después de una jornada de playa, una ruta por los Picos de Europa o una excursión por los pueblos de la zona. Un espacio pensado tanto para descansar como para disfrutar de una mañana tranquila, leer un buen libro, teletrabajar con comodidad o simplemente contemplar el paisaje y el ritmo pausado de la vida en el valle.
Esperamos que encontréis aquí todo lo necesario para disfrutar de unos días inolvidables.
Conexión WiFi de alta velocidad y espacio habilitado para teletrabajo.
Smart TV con acceso a Netflix.
Cocina completamente equipada.
Horno-microondas, hervidor de agua, air fryer y pequeños electrodomésticos de uso habitual. Las instrucciones de funcionamiento se encuentran en la alacena de la cocina.
Cafetera Nespresso y cafetera italiana.
Lavadora-secadora.
Plancha y tabla de planchar.
Cuna y trona para los más pequeños.
Ventiladores para los días más cálidos (podéis solicitárselos a Laura si los necesitáis).
Además, vuestra reserva incluye:
Plaza de garaje privada en la planta -1 (plaza nº 13), situada justo frente a la salida del ascensor.
Trastero privado nº 15, ubicado junto a la plaza de garaje, ideal para guardar bicicletas, material deportivo, equipos de pesca o equipaje.
Por vuestra seguridad, la vivienda dispone de:
Botiquín básico situado en la cocina.
Detector de humo.
Detector de monóxido de carbono.
Sistema de monitorización acústica que únicamente mide niveles de ruido y nunca graba conversaciones ni sonidos, ayudándonos a preservar el descanso y la convivencia de todos los vecinos.
Si echáis algo en falta o necesitáis cualquier ayuda durante vuestra estancia, estaremos encantados de atenderos.